{"id":1702,"date":"2024-10-22T12:17:49","date_gmt":"2024-10-22T10:17:49","guid":{"rendered":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/?p=1569"},"modified":"2024-10-22T12:19:23","modified_gmt":"2024-10-22T10:19:23","slug":"siempre-nos-quedara-marruecos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/siempre-nos-quedara-marruecos\/","title":{"rendered":"Siempre nos quedar\u00e1 Marruecos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center intro wp-block-paragraph\"><strong>Laurentiu Bogdan y sus compa\u00f1eros del H.O.G.<sup>\u00ae<\/sup> cargaron el equipaje en sus Harley-Davidson<sup>\u00ae<\/sup> con destino Marruecos, para disfrutar de las vistas, los sonidos y las carreteras de este hermoso pa\u00eds africano.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un grupo de pilotos del Chapter H.O.G.<sup>\u00ae<\/sup> de Bucarest planeamos un \u00e9pico viaje de 8000 km desde Rumania hasta Marruecos, y cuando lleg\u00f3 el 13 de marzo, fecha de la partida, nuestra emoci\u00f3n hab\u00eda alcanzado ya su punto \u00e1lgido. Salimos m\u00e1s tarde de lo previsto debido a compromisos laborales y reparaciones de \u00faltima hora de alguna moto, pero al final cuatro de nosotros nos reunimos en una gasolinera bajo la lluvia para dirigirnos a Craiova, al suroeste de Rumania, para unirnos a otros miembros del grupo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240313_131332000_iOS-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1556\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240322_205001000_iOS-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1560\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde all\u00ed, recorrimos Serbia, Croacia y Eslovenia, y el 15 de marzo llegamos a la ciudad italiana de G\u00e9nova con la c\u00e1lida luz de la tarde y disfrutamos de una deliciosa cena a base de marisco fresco. Al d\u00eda siguiente, nos dirigimos a Harley-Davidson<sup>\u00ae<\/sup> G\u00e9nova, donde nos sorprendi\u00f3 gratamente que los miembros del Chapter H.O.G. de G\u00e9nova nos invitaran a una comida en el campo, seguida de una inesperada aventura por las estrechas callejuelas de G\u00e9nova, gracias a un error del GPS. Limitados por el tama\u00f1o de nuestras motos, s\u00f3lo dos de nosotros conseguimos navegar por las estrechas calles, mientras que el resto del grupo decidi\u00f3 dirigirse directamente al ferri que nos llevar\u00eda a Marruecos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el viaje de dos d\u00edas en ferry, hablamos sobre Marruecos y sus gentes, aprendiendo que est\u00e1 estrat\u00e9gicamente situado al sur de Espa\u00f1a y al sureste de Portugal, con una poblaci\u00f3n de casi 40 millones de habitantes y una vasta superficie de 446.550 kil\u00f3metros cuadrados. Es una monarqu\u00eda constitucional con un parlamento elegido y presenta un equilibrio entre tradici\u00f3n y modernidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al desembarcar en el puerto de T\u00e1nger Med, nos reunimos con dos pilotos m\u00e1s, completando nuestro grupo de &#8220;HaiHuieni&#8221; (trotamundos) y nos dividimos en dos equipos para recorrer los poco m\u00e1s de 100 kil\u00f3metros hasta Chefchaouen, el pueblo azul. Cuando la noche envolvi\u00f3 Marruecos, el inconfundible sonido de los motores de las Harley empez\u00f3 a resonar en el silencio del entorno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chefchaouen bull\u00eda de energ\u00eda cuando llegamos, sus calles rebosaban vida. El hotel situado en el coraz\u00f3n del casco antiguo era espectacular, con una arquitectura impresionante y detalles m\u00e1s propios de un museo. A pesar de nuestro cansancio, el deseo de saborear la ciudad nos anim\u00f3 a aventurarnos en busca de la cena.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240327_170631000_iOS-8-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1778\" srcset=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240327_170631000_iOS-8-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240327_170631000_iOS-8-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240327_170631000_iOS-8-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240327_170631000_iOS-8-1-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240327_170631000_iOS-8-1.jpg 1800w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240316_114140000_iOS-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1557\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente salimos a explorar Chefchaouen, una joya oculta en las monta\u00f1as del Rif, propiamente dicha. Fundada en 1471, fue un refugio para musulmanes andalus\u00edes y jud\u00edos y moriscos espa\u00f1oles y portugueses que hu\u00edan de la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola. Hay varias teor\u00edas sobre por qu\u00e9 Chefchaouen es azul. Algunos dicen que los jud\u00edos que se refugiaron all\u00ed en la d\u00e9cada de 1930 empezaron a utilizar el azul, creyendo que representaba el cielo y el para\u00edso. Otros dicen que el azul se utilizaba para alejar a los mosquitos y as\u00ed prevenir la malaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de su singular est\u00e9tica, la ciudad es un importante centro de cultura bereber, que conserva tradiciones y costumbres que se remontan a siglos atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el coraz\u00f3n lleno de recuerdos, nos dirigimos hacia Fez, disfrutando de carreteras sinuosas y un paisaje cambiante. Llegamos a Fez al atardecer, y fue una revelaci\u00f3n. Contrariamente al dicho &#8220;no es oro todo lo que reluce&#8221;, Fez es todo lo contrario, porque la modesta fachada de nuestro hotel ocultaba un interior de notable belleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 18 de marzo, nos aventuramos por Fez bajo la direcci\u00f3n de nuestro gu\u00eda tur\u00edstico, explorando la riqueza arquitect\u00f3nica y la diversidad de sus viviendas tradicionales: dars, riads y palacios. Cada d\u00eda que pas\u00e1bamos en Marruecos nos acercaba m\u00e1s al coraz\u00f3n y al alma de este fascinante pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por la ma\u00f1ana, nos dirigimos a la colina m\u00e1s alta de Fez para contemplar la ciudad por \u00faltima vez antes de proseguir nuestro viaje hacia las monta\u00f1as del Atlas. Tras una breve sesi\u00f3n fotogr\u00e1fica, nos pusimos en marcha, disfrutando de las serpenteantes carreteras de monta\u00f1a, navegando entre la lluvia y la densa niebla. Por el camino, hicimos una pausa para dar de comer a los monos y disfrutar de un caf\u00e9 en Ifrane, llegando a nuestro hotel en plena naturaleza al atardecer.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240319_165644656_iOS-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1558\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240322_162630612_iOS-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1559\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente, continuamos nuestro viaje hacia Merzouga, situada al borde del desierto del Sahara. El paisaje empez\u00f3 a cambiar y hubo una tormenta de arena. La visibilidad se redujo dr\u00e1sticamente, y nos abrimos paso con cuidado a trav\u00e9s de los remolinos de arena hasta la zona de aparcamiento. Dejamos las motos para que se tomaran un merecido descanso mientras opt\u00e1bamos por un paseo en camello hasta las jaimas del hotel, situadas en el coraz\u00f3n de las dunas de arena. Pasamos la noche alrededor de la hoguera, bajo un cielo estrellado, disfrutando de la m\u00fasica, las historias y escuchando las experiencias de todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El viaje de vuelta en camello al d\u00eda siguiente fue igualmente memorable. Sin embargo, esta vez eleg\u00ed caminar a pie por el desierto. Al principio, fue todo un reto, pero no tard\u00e9 en descubrir la mejor forma de caminar por la arena. En el aparcamiento, montamos en nuestras motos y nos dirigimos hacia Ouarzazate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, nuestra ruta nos llev\u00f3 por los dram\u00e1ticos paisajes de las Gargantas del Dades y el Valle de las Rosas. No pod\u00edamos dejar de pilotar por el paso de Tizi n&#8217;Tichka, al que apodamos el &#8220;Transf\u0103g\u0103r\u0103\u0219an marroqu\u00ed&#8221;, una carretera sinuosa y desafiante que atraviesa la cordillera del Atlas a 2260 metros de altitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los kil\u00f3metros parec\u00edan fundirse bajo el sol que se pon\u00eda lentamente. Era tan hermoso que apenas nos dimos cuenta cuando llegamos a nuestro hotel en Ouarzazate.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente ten\u00edamos un par de paradas en el itinerario antes de hacer el viaje de casi 200 kil\u00f3metros hasta Marrakech. La primera fue en los Estudios Atlas de Ouarzazate, donde se rodaron pel\u00edculas como <em>Gladiator<\/em>. Al principio, no nos pareci\u00f3 gran cosa, pero luego el gu\u00eda hizo un simulacro de rodaje, en el que todos actuamos y finalmente lo pasamos bien.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240402_082417000_iOS-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1562\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240402_082418000_iOS-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1563\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s nos dirigimos al Ksar de A\u00eft Benhaddou, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, famoso por su impresionante arquitectura y por ser el escenario la &#8220;Ciudad Amarilla&#8221; de la serie de televisi\u00f3n Juego de Tronos. Data del siglo XI y serv\u00eda de punto de tr\u00e1nsito en las rutas comerciales transaharianas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos a Marrakech por la noche, entusiasmados por lo que la ciudad pod\u00eda ofrecernos. Sin embargo, aunque nuestro primer d\u00eda completo en Marrakech empez\u00f3 con entusiasmo, result\u00f3 ser un laberinto comercial con un mercadillo interminable, y pronto mi cabeza estaba ya concentrada en Essaouira, nuestro siguiente destino en la costa occidental junto al oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los 175 kil\u00f3metros hasta Essaouira desde Marrakech los hicimos bajo la lluvia, pasando por pueblos llenos de Dacias 1310 que nos trajeron recuerdos de la infancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llegada a Essaouira fue r\u00e1pida, y tras cambiarnos salimos a descubrirla. Fundada a mediados del siglo XVIII, Essaouira fue conocida como Mogador hasta la d\u00e9cada de 1960, y el centro hist\u00f3rico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2001. Las estrechas callejuelas, flanqueadas por muros blancos y azules, revelaron su encanto a medida que el sol se ocultaba en el horizonte. Nuestra siguiente parada fue Casablanca, y la belleza salvaje a lo largo de la ruta de la costa atl\u00e1ntica de Marruecos fue tan cautivadora que los 400 kil\u00f3metros que separan ambas ciudades pasaron antes de que nos di\u00e9ramos cuenta.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240402_082427000_iOS-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1565\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240402_082419000_iOS-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1564\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de esto, nos dirigimos a nuestro hotel para dejar el equipaje y descansar un poco, antes de salir a explorar la ciudad. Empezamos con un paseo cerca de la inmensa Mezquita Hassan II y luego degustamos la cocina tradicional en un restaurante local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00faltimo d\u00eda en Marruecos fue emocionante. Por la ma\u00f1ana nos preparamos para abandonar Casablanca, no sin antes empaparnos del ambiente de la ciudad durante unas horas. Nuestra ruta hacia el puerto de T\u00e1nger Med incluy\u00f3 una parada en Rabat, la capital de Marruecos, donde tuvimos el honor de ser recibidos por la Sra. Maria Ciobanu, embajadora de Rumania en Marruecos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La visita a la embajada de Rumania fue un momento profundamente simb\u00f3lico. El embajador comparti\u00f3 detalles fascinantes sobre Marruecos, e intercambiamos historias y nos fuimos sinti\u00e9ndonos reconectados con nuestra patria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De camino a T\u00e1nger Med, el fuerte viento nos oblig\u00f3 a pilotar agachados en nuestras motos y, al llegar al puerto, nos enteramos de que, debido al viento, no todos los ferris aceptaban motos. Sin embargo, conseguimos encontrar un barco que nos permitiera cruzar a Espa\u00f1a y al cabo de dos horas llegamos a Algeciras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente emprendimos nuestro viaje de 3200 km de regreso a Rumania, despidi\u00e9ndonos de nuestros compa\u00f1eros de ruta por el camino. Viajamos por M\u00e1laga, Alicante y Barcelona, atravesamos la Riviera Francesa, con breves paradas en Saint Tropez y M\u00f3naco antes de hacer noche en San Remo, Italia. Luego continuamos hacia Eslovenia, acompa\u00f1ados por la lluvia, que nos dej\u00f3 calados hasta los huesos en Rakitnik, donde hicimos noche. Serbia nos llamaba y pasamos por Liubliana y Belgrado hasta llegar finalmente al Danubio. Al d\u00eda siguiente, el cruce de la frontera con Rumania fue r\u00e1pido, y Craiova nos recibi\u00f3 con unos fuertes vientos: parec\u00eda que nos hab\u00edamos tra\u00eddo la tormenta de arena de Marruecos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entramos en Bucarest con un nudo en la garganta. Era dif\u00edcil aceptar que los d\u00edas llenos de viajes, nuevos paisajes y experiencias \u00fanicas hab\u00edan llegado por fin a su fin.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240402_082515000_iOS-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1566\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/20240402_142119000_iOS-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1567\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Laurentiu Bogdan y sus compa\u00f1eros del H.O.G. cargaron el equipaje en sus Harley-Davidson con destino Marruecos, para disfrutar de las vistas, los sonidos y las carreteras de este hermoso pa\u00eds africano.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":1703,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[7],"class_list":["post-1702","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","tag-viajes"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1702"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1702\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1820,"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1702\/revisions\/1820"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1703"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/hog.thecreativeplot.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}